Priapismo: todo lo que necesitas saber sobre esta condición urológica
El priapismo es una condición médica poco común pero grave que se caracteriza por una erección de tiempo prolongado del pene. Esta erección, que puede durar más de cuatro horas, no solo es dolorosa, sino que también representa una emergencia médica.
Si el priapismo no se trata a tiempo, puede causar daños permanentes en los tejidos del pene, por lo que es crucial buscar atención médica de inmediato para evitar complicaciones graves. ¡Sigue leyendo este artículo para más detalles!
¿Qué es el priapismo y cuáles son sus causas?
El priapismo es una enfermedad del pene caracterizada por una erección prolongada, que puede durar más de cuatro horas y que puede estar o no, relacionada con la excitación o actividad sexual. Esta erección puede ser total o parcial, y en muchos casos termina siendo dolorosa.
Si no se trata adecuadamente, puede generar complicaciones graves, como daño permanente al tejido eréctil del pene y disfunción eréctil. Debido a que el priapismo implica un flujo sanguíneo anormal en el pene, es considerado una emergencia médica, especialmente si la erección se mantiene por varias horas sin alivio. Las causas más comunes del priapismo incluyen:
- Medicamentos: algunos fármacos que afectan el flujo sanguíneo o el sistema nervioso pueden desencadenar el priapismo. Estos incluyen medicamentos utilizados para tratar la disfunción eréctil (como el sildenafil o tadalafil), antidepresivos, antipsicóticos y ciertos anticoagulantes.
- Trastornos sanguíneos: las enfermedades que afectan los glóbulos rojos o la capacidad de la sangre para circular adecuadamente, como la anemia de células falciformes (drepanocitosis), leucemia y otros trastornos hematológicos, pueden causar que la sangre quede atrapada en el pene, lo que provoca priapismo isquémico.
- Lesiones físicas: puede originarse por un trauma directo al área genital o lesiones en la médula espinal pueden dañar los nervios y vasos sanguíneos, interrumpiendo el flujo sanguíneo y generando una erección prolongada.
- Consumo de drogas y alcohol: el abuso de drogas recreativas, como la cocaína o el alcohol en exceso, también puede alterar el sistema nervioso y la circulación sanguínea, aumentando el riesgo de priapismo.
- Picaduras de animales o enfermedades neurogénicas: las picaduras de arañas y enfermedades que afectan el sistema nervioso central también pueden desencadenar esta afección.
- Trombosis o tumores: en algunos casos más extraños, el priapismo puede ser causado por la presencia de coágulos de sangre (trombosis) o tumores que impiden el flujo normal de sangre dentro del pene.
Tipos de priapismo y sus diferencias
Existen dos tipos principales de priapismo, que varían en función de la causa subyacente y la dinámica del flujo sanguíneo en el pene. A continuación los desarrollaremos para que puedas comprenderlos con mayor facilidad:
Priapismo isquémico (de bajo flujo)
Este tipo de priapismo es el más frecuente y ocurre cuando la sangre no puede salir del pene. Es conocido también como priapismo venoclusivo o priapismo de bajo flujo. En este caso, el flujo sanguíneo hacia el pene es normal, pero la sangre queda atrapada dentro de los cuerpos cavernosos debido a un fallo en el sistema de drenaje venoso.
Al no circular bien, la sangre no recibe oxígeno, lo que provoca un dolor intenso y, con el tiempo, puede llevar a la muerte del tejido eréctil. Entre sus principales características, es necesario destacar que:
- Es extremadamente doloroso.
- Suele durar más de cuatro horas.
- Constituye una emergencia médica, ya que si no se trata en las primeras horas puede producir daño permanente al pene.
- Necesita de intervención inmediata, que puede incluir el drenaje de sangre atrapada o el uso de medicamentos para restablecer el flujo normal.
Priapismo no isquémico (de alto flujo)
El priapismo no isquémico, también conocido como de alto flujo o arterial, por otro lado, es menos común y generalmente menos doloroso. En este caso, el problema radica en un exceso de flujo sanguíneo hacia el pene, lo que impide que la erección cese normalmente.
Este tipo de priapismo suele ser causado por lesiones en la arteria, como un traumatismo en la zona perineal o genital que provoca una conexión anormal entre una arteria y una vena (fístula arteriovenosa), lo que permite que la sangre fluya continuamente al pene. Sus características son las siguientes:
- Usualmente, no es doloroso.
- No es una emergencia médica tan grave como el priapismo isquémico.
- Puede resolverse por sí solo sin necesidad de tratamiento.
- En algunos casos, se requiere una intervención para controlar el flujo sanguíneo mediante técnicas mínimamente invasivas, como la embolización arterial.
Priapismo recurrente
Un tercer subtipo es el priapismo recurrente o intermitente, que consiste en episodios repetidos de priapismo, generalmente de tipo isquémico. Estos episodios pueden comenzar y resolverse de manera espontánea, pero con el tiempo, cada episodio tiende a durar más y volverse más doloroso, por lo que es necesario visitar a un médico.
Esta forma de priapismo es más común en pacientes con anemia falciforme y requiere un manejo específico para prevenir futuras recurrencias, como el uso de terapias hormonales o medicamentos.

Síntomas del priapismo: ¿cómo identificar esta condición?
El priapismo es una afección médica seria, de modo que identificarlo a tiempo es crucial para prevenir complicaciones graves, como daño permanente al tejido del pene o disfunción eréctil. Entre los síntomas más característicos se encuentran:
- Erección prolongada (más de cuatro horas): es el síntoma más evidente de esta condición. A diferencia de una erección normal, no desaparece por sí sola después de la actividad sexual o sin estimulación. Puede ser parcial o completa.
- Dolor intenso: a medida que pasa el tiempo, la erección se vuelve cada vez más molesta y dolorosa. Este dolor tiende a ser más severo en el caso de priapismo isquémico, que es la forma más común. Aquí, la sangre queda atrapada en el pene y no puede regresar al torrente sanguíneo, lo que genera una presión dolorosa en los tejidos.
- Rigidez anormal: el pene puede estar rígido en la parte superior, pero la base puede estar más blanda. Esta anomalía es una señal de que el flujo sanguíneo no es normal.
- Ausencia de excitación o deseo sexual: aunque la erección persiste, no está asociada a excitación ni a la respuesta normal del cuerpo ante la estimulación sexual.
Si presentas algunos de estos síntomas, lo más útil sería que acudas a un especialista en urología para tratarte.
Tratamiento del priapismo: opciones médicas y quirúrgicas
El tratamiento del priapismo depende del tipo y la causa de la afección. Como ya se explicó previamente, existen dos formas principales de priapismo: isquémico y no isquémico. A continuación, detallamos las opciones de tratamiento más utilizadas según su tipo:
Priapismo isquémico
El priapismo isquémico se considera una emergencia médica más grave y necesita de atención inmediata, las técnicas y tratamientos más comunes son:
- Drenaje de sangre (aspiración): este es el tratamiento más inmediato y efectivo para el priapismo isquémico. Un médico inserta una aguja en el pene para extraer la sangre atrapada, aliviando así la presión y el dolor. Este procedimiento también mejora el flujo sanguíneo y ayuda a restaurar la función normal.
- Inyecciones de medicamentos: si el drenaje no resuelve el problema, los médicos pueden inyectar medicamentos (agonistas alfa-adrenérgicos) directamente en el pene para contraer los vasos sanguíneos y permitir que la sangre fluya fuera del pene. Este tratamiento es muy efectivo en la mayoría de los casos y ayuda a restaurar el flujo normal de sangre.
- Cirugía: en situaciones donde los métodos anteriores fallan, puede ser necesaria una cirugía para crear una vía de escape para la sangre. Esta cirugía implica la creación de una derivación entre los vasos sanguíneos del pene para restablecer el flujo normal. La cirugía también puede ser requerida si el priapismo es causado por una lesión vascular.
Priapismo no isquémico
El priapismo no isquémico no es una emergencia inmediata, pero no por eso hay que confiarse, y es necesario considerar los siguientes tratamientos:
- Tratamiento conservador: en algunos casos, los médicos recomiendan una espera vigilada, ya que el priapismo no isquémico puede resolverse por sí solo. Esto suele aplicarse cuando la causa es un trauma menor.
- Cirugía correctiva: si el priapismo no isquémico persiste y no mejora con los tratamientos conservadores, puede ser necesario un procedimiento urológico quirúrgico para reparar los vasos sanguíneos dañados o corregir la causa del flujo sanguíneo anormal.
Es importante señalar que el tratamiento rápido y adecuado es clave para prevenir complicaciones graves como la disfunción eréctil o daño permanente al tejido del pene. Si se sospecha de priapismo, se debe buscar atención médica inmediata.
¿Existen tratamientos caseros para el priapismo?
El priapismo es una afección médica que no puede resolverse con tratamientos caseros. A pesar de que muchas personas podrían buscar remedios naturales o esperar que la erección desaparezca sola, esto es extremadamente peligroso.
Intentar aliviar el priapismo con hielo, baños calientes o analgésicos comunes no será efectivo, e incluso podría empeorar el problema. Es por eso que es importante entender que el priapismo requiere intervención médica inmediata, especialmente en casos de priapismo isquémico, donde la sangre queda atrapada en el pene y no puede circular de manera normal.
Este tipo de priapismo puede dañar el tejido del pene de manera irreversible si no se trata rápidamente. Por lo tanto, ante cualquier signo de priapismo, la única opción segura es acudir a una sala de urgencias de inmediato.

Consecuencias del priapismo si no se trata a tiempo
El priapismo no tratado puede llevar a complicaciones graves y permanentes. El tejido del pene necesita un suministro constante de oxígeno para mantenerse sano, y cuando la sangre queda atrapada durante demasiado tiempo, el oxígeno naturalmente se agota.
Esta falta de oxígeno en el tejido, especialmente en casos de priapismo isquémico, puede causar necrosis (muerte celular) en el área afectada. Como resultado, se puede desarrollar fibrosis del tejido eréctil, lo que conlleva la pérdida de elasticidad y funcionalidad del pene.
Uno de los riesgos más preocupantes es el desarrollo de disfunción eréctil permanente. Los daños en el tejido eréctil pueden impedir que se logren erecciones en el futuro, lo que afectaría significativamente la vida sexual del paciente.
Además, en casos extremos, podría ser necesaria una intervención quirúrgica para remover el tejido dañado, lo que puede provocar deformidades en el pene y, en algunos casos, la amputación parcial. Es por esto que es crucial tratar el priapismo de manera oportuna para evitar consecuencias irreversibles.
¿Cómo prevenir el priapismo?
Prevenir el priapismo implica tomar ciertas precauciones, especialmente si el paciente ya ha sufrido episodios previos o tiene condiciones que podrían aumentar su riesgo. Algunas medidas recomendadas incluyen:
- Evitar el uso de ciertos medicamentos sin supervisión médica: medicamentos como los que se utilizan para la disfunción eréctil (Viagra, Cialis), antidepresivos y antipsicóticos pueden provocar priapismo en algunos casos. Es importante no exceder las dosis recomendadas y consultar a un médico antes de usarlos si hay antecedentes de enfermedades urológicas.
- Controlar enfermedades subyacentes: algunas condiciones médicas, como la anemia de células falciformes, leucemia, trastornos neurológicos o problemas de coagulación, pueden aumentar el riesgo de priapismo. Mantener un control adecuado de estas condiciones mediante revisiones médicas periódicas y el uso de los tratamientos recomendados puede ayudar a reducir este riesgo.
- Evitar el consumo de drogas recreativas: el uso indiscriminado de ciertas sustancias, como la cocaína o el alcohol en exceso, pueden inducir priapismo. Mantener un estilo de vida saludable y moderado es esencial para prevenir complicaciones.
- Atender síntomas rápidamente: si alguna vez se presenta una erección dolorosa que dura más de 2 horas, es importante no esperar y acudir inmediatamente al médico. Actuar rápidamente puede ser clave para prevenir daños graves.
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El priapismo es una afección que necesita de una intervención médica urgente, ya que una erección prolongada puede causar daños irreversibles al tejido del pene. Conocer sus causas, síntomas y tipos es fundamental para actuar a tiempo.
Si alguna vez experimentas una erección prolongada y dolorosa, no dudes en acudir de inmediato a un servicio de urgencias, solicitando un turno con el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, que es un especialista en urología en Ciudad de México con muchos años de experiencia.
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Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.