Hidrocele testicular: Todo lo que necesitas saber
El hidrocele testicular es una de las enfermedades más frecuentes en niños (hasta en el 10 % de los nacidos vivos) y adultos. Consiste en la acumulación de líquido alrededor de las capas que envuelven al testículo.
Si bien, dependiendo de su evolución, el hidrocele puede requerir una intervención quirúrgica, por lo general, se trata una afección inofensiva que se resuelve prácticamente sola. Eso sí, en ocasiones funciona como un síntoma de problemas más graves, como, infecciones y tumores.
Por todo esto, es importante estar informado sobre los distintos aspectos de esta condición. De esta manera, sabrás mejor cómo proceder en el caso que desarrolles un hidrocele y, sobre todo, qué esperar.
¿Qué es el hidrocele testicular?
Se habla de hidrocele testicular cuando se da una acumulación de líquido en los testículos fuera de lo normal. ¿A qué nos referimos con esto? Veamos.
Dentro del escroto o “bolsa” que contiene a los testículos hay una capa de líquido que los protege parcialmente de los golpes y ayuda a su movilidad. Esta se encuentra entre la bolsa escrotal y la túnica vaginal que envuelve a cada testículo.
Cuando la cantidad de líquido aumenta de manera anómala ya sea de manera congénita o adquirida, se dice que se tiene un hidrocele. Este, puede ocurrir tanto en ambos testículos (hidrocele bilateral) como solo en uno de ellos (unilateral).
Tipos de hidrocele
Existen distintos tipos de hidrocele testicular, a saber:
- Congénito: Aparece en los bebés recién nacidos y se desarrolla durante la gestación. Suele ser de tipo comunicante y desaparecer durante el primer año de vida.
- Adquirido: Se “adquiere” durante la niñez o la edad adulta. Por lo general, es de tipo no comunicante y se debe a lesiones o infecciones. El tratamiento a aplicar depende de su evolución.
- Comunicante: El líquido ingresa al escroto desde la zona abdominal, formando un saco, a través de un conducto que permanece abierto. Este puede ser el resultado de una hernia inguinal (en hidrocele adquirido) o el conducto por el que los testículos descienden (en hidrocele congénito). Su tamaño puede variar si se aplica presión.
- No comunicante: El líquido forma un saco cerrado, lo que no evita que pueda absorberse con el tiempo. Suele desarrollarse como efecto de una inflamación producida por infecciones, tumores, traumatismos o lesiones. También puede presentarse en casos de retención de líquidos.
Tipo de hidrocele | Síntomas | Causas | Tratamientos posibles |
Congénito | Hinchazón indolora en el escroto. | El conducto entre el peritoneo y la túnica vaginal no se cierra correctamente. | Desaparece después del primer año de vida. En caso contrario, puede realizarse una cirugía correctiva. |
Adquirido | Hinchazón indolora, sensación de pesadez en el escroto. Puede aumentar de a poco su tamaño. | Lesiones, infecciones y bloqueos en el drenaje linfático. | Observación (si es pequeño e indoloro), drenaje por aspiración (en casos temporales), hidrocelectomía (si es grande y molesto). |
Comunicante | Hinchazón en el escroto. Puede cambiar de tamaño durante el día. | Fallos en el cierre del conducto peritoneo-vaginal, congénitos o por hernia inguinal. | Cirugía correctiva para cerrar el conducto abierto. Si es congénito, suele cerrarse solo. |
No comunicante | Hinchazón constante en el escroto. | Acumulación de líquido en el saco escrotal, por traumatismos, infecciones o retención de líquidos. | No suele requerir tratamiento. Si aumenta de tamaño, resulta molesto o genera complicaciones, se suele extraer mediante cirugía. |
Causas del hidrocele testicular
Como mencionamos, existen varios tipos de hidrocele, con distintas causas. Veamos, más en detalle, cuáles son.
Hidrocele congénito
El hidrocele que se presenta desde el nacimiento es el más común. En la mayoría de los casos, es de tipo comunicante. Esto se debe a la manera en que se desarrolla.
Durante la gestación, normalmente los testículos descienden desde el abdomen hasta el escroto a través de un conducto. Si este no consigue cerrarse, el líquido abdominal bajará al escroto y se acumulará allí, formando el hidrocele.
El hidrocele congénito desaparece, por lo general, entre los 18 y 24 meses de edad. Cuando se mantiene la hinchazón, pasado este tiempo, es necesario operarlo para evitar complicaciones a futuro.
Hidrocele adquirido
Si bien este tipo de hidrocele testicular puede aparecer tanto en niños como en adultos, suele desarrollarse en hombres de más de 40 años.
Las causas de los hidrocele en adultos son diversas. La acumulación de líquido puede ser, por ejemplo, consecuencia de una infección en el testículo o el epidídimo. Otra posibilidad es que el paciente tenga problemas de retención y drenaje de líquidos, por lo que, lógicamente, el líquido en los testículos aumentará.
El hidrocele testicular también puede producirse como resultado de un traumatismo o de lesiones. Dentro de esto se incluyen cirugías como la vasectomía, intervenciones de varicocele y operaciones de hernia inguinal.
Las hernias inguinales son, asimismo, una causa de hidrocele en adultos. Cuando el intestino se extiende hacia el escroto, a través del músculo abdominal debilitado abre un canal por el que ingresa líquido, generando un hidrocele comunicante.
Finalmente, en ocasiones los tumores testiculares o infecciones pueden ser una causa de hidrocele. Esto se debe a que, por un lado, producen una respuesta inflamatoria y, por el otro, pueden llegar a dificultar el drenaje de líquidos. En estos casos, el hidrocele aparecerá de manera repentina y, por lo general, presentará cambios en su textura o consistencia.
Síntomas del hidrocele testicular
Si bien los hidrocele no suelen tener síntomas graves, como dolor intenso o fiebre, presentan algunos signos que permiten reconocerlo. ¿Cuáles son? Sigue leyendo para descubrirlo.
¿Cómo se manifiesta el hidrocele?
Por lo general, un escroto afectado por hidrocele presenta una hinchazón en forma de óvalo. Esta debe sentirse como un globo de agua y, en circunstancias normales, ser indolora.
La zona puede estar algo enrojecida y el escroto puede sentirse pesado, sin que esto resulte motivo de preocupación. Además, en hidrocele comunicante, el volumen de la hinchazón puede crecer y decrecer a lo largo del día, según la cantidad de líquido acumulado.
¿El hidrocele causa dolor?
Normalmente, la acumulación de líquido en los testículos no es dolorosa. En la mayoría de los casos, las molestias se deben a la incomodidad para moverse, por la pesadez en el escroto, o a motivos estéticos.
De todas formas, en ciertos casos, el hidrocele testicular puede generar malestar. Por ejemplo:
- Si el líquido acumulado está bajo presión o la hinchazón aumenta de repente. Esto se llama hidrocele tenso y genera una sensación de pesantez en el escroto.
- Cuando se tiene una infección o inflamación que causa el hidrocele. En esta situación, el escroto tiende a estar sensible y, en consecuencia, resulta más fácil experimentar dolor.
- En los casos donde el hidrocele es síntoma de una hernia o tumor, estas afecciones contribuyen a producir dolor en la zona.
Si un hidrocele no solo resulta doloroso sino que, además, crece lo suficiente como para resultar molesto, es imprescindible consultar con un especialista. De esta forma, será más fácil evitar el desarrollo de complicaciones.
Diagnóstico del hidrocele
Si notaste un bulto extraño en tus testículos, lo mejor es que recurras a un profesional especializado en urología. Este realizará una serie de estudios y diagnosticará si se trata de un hidrocele testicular u otro tipo de afección.
El diagnóstico que se realiza consiste, en principio, de un examen físico. Si es necesario, se indicará también un ultrasonido testicular. Adicionalmente, pueden indicarse un análisis de sangre y de orina, para determinar si una infección es la causa del hidrocele.
Examen físico
El diagnóstico por examen físico comprende tres etapas. En la primera, el médico realiza una entrevista para registrar el historial clínico del paciente y conocer cómo se fue desarrollando la afección.
En la segunda etapa, el profesional palpa la bolsa escrotal para identificar el tipo de bulto que se tiene. Cuando se trata de un hidrocele, el testículo no siempre se percibe al interior de la bolsa, a causa del líquido acumulado. Esta deberá sentirse muy blanda.
El médico también puede presionar el abdomen o el escroto del paciente. Si, entonces, el nivel de líquido en los testículos sube o baja, el hidrocele puede estar causado por una hernia inguinal.
La última etapa del examen físico consiste en una prueba de transiluminación, en la cual se coloca una fuente de luz detrás del escroto. Si este se ilumina, por estar lleno de líquido transparente, lo más probable es que haya un hidrocele.
Pruebas de imagen
Para confirmar el diagnóstico y, de paso, comprobar que no haya un tumor, el profesional ordenará un ultrasonido testicular. Esta prueba de imagen también permite descartar otras posibles causas de hidrocele, como hernias o infecciones.
Se trata de un examen no invasivo e indoloro. Utiliza ondas sonoras para producir una imagen, detallada y en tiempo real, del interior de los testículos. Por lo general, no suele tardar más de 15 minutos.
Tratamiento del hidrocele testicular
El especialista en urología determinará qué tipo de tratamiento es más adecuado, según el tipo de hidrocele y sus causas.
En algunas ocasiones, basta con dejarlo en observación. Sin embargo, cuando el hidrocele crece, esto puede no resultar suficiente. En este caso, las opciones más comunes de tratamiento son la intervención quirúrgica y la aspiración del líquido. Entre estas dos, el método más efectivo es la cirugía debido a que presenta una menor frecuencia de recurrencias.
Observación y espera
Si no hay complicaciones u otras afecciones de por medio, el hidrocele en niños tiende a desaparecer, sin que haga falta llevar adelante un tratamiento.
Eso no suele suceder en adultos. Aun así, en la mayoría de la mayoría de los casos, no requiere de una intervención. Se trata, en estas situaciones, de un hidrocele idiopático (es decir, de causa desconocida), con un volumen mínimo de líquido que no esté sometido a tensión.
Para este tipo de hidrocele, el profesional recomendará, simplemente, observar su evolución. El paciente deberá realizarse controles de manera periódica, pero, por fuera de esto, llevará una vida normal.
Aspiración del líquido
Para aliviar temporalmente la hinchazón del hidrocele o cuando el paciente no quiere (o no puede) someterse a una cirugía, se aspira el líquido acumulado en los testículos.
Este procedimiento urológico se lleva a cabo de manera ambulatoria y con anestesia local. El médico inserta una aguja en el escroto y, con una jeringa, se aspira. De manera accesoria, se pueden inyectar medicamentos que endurezcan el tejido que produce el líquido, para reducir el riesgo de que vuelva a formarse el hidrocele.
No obstante, la posibilidad de un nuevo hidrocele seguirá siendo mayor que cuando se realiza una cirugía. Además, se tienen otros riesgos asociados a esta doble intervención, tales como:
- Dolor de leve a moderado en la zona.
- Desarrollo de fibrosis.
- Infecciones.
Cirugía de hidrocele
La cirugía de hidrocele (o hidrocelectomía) se realiza cuando la hinchazón dificulta la realización de actividades cotidianas, resulta dolorosa o se infecta. También es necesaria en casos de hidroceles continuas que no desaparecen o que están causadas por una hernia inguinal.
Si bien en ocasiones el hidrocele puede volver a formarse luego de la cirugía, el riesgo de que esto suceda es mucho menor que con la aspiración.
Aunque se utiliza anestesia general o epidural, la cirugía en sí tiene baja complejidad y es ambulatoria. Esto significa que el paciente podrá regresar a su casa ese mismo día.
Para la hidrocelectomía, el profesional realizará un corte en el escroto. A través de él, se retirará el exceso de líquido. Luego, extraerá el saco que contenía el líquido de manera tal que no vuelva a formar el hidrocele.
Todo esto lleva unos 30 minutos. Cuando la causa del hidrocele es una hernia inguinal, se realizará, también, una hernioplastia, por lo que la operación podrá extenderse.
Las posibles complicaciones de una operación de hidrocele son similares a las de otras cirugías. Entre ellas se encuentran:
- Hinchazón prolongada.
- Infección.
- Dolor crónico.
- Lesiones del tejido o de las estructuras escrotales.
Complicaciones y consecuencias del hidrocele
Ahora bien, a pesar de que en la mayoría de los casos los hidroceles son benignos, pueden traer complicaciones para la salud. Comúnmente, estas se relacionan con las afecciones asociadas a ellos. También, tienen consecuencias para la calidad de vida de los pacientes. Veamos cuáles son.
¿El hidrocele afecta la fertilidad?
Desarrollar un hidrocele no significa que la fertilidad vaya a verse afectada de manera significativa. Sin embargo, esta condición puede tener un impacto más o menos indirecto sobre ella. ¿Cómo? Veamos:
- Los hidroceles de gran tamaño ejercen presión sobre el testículo. Esto puede aumentar la temperatura escrotal. Como la producción de espermatozoides se realiza a una temperatura más baja que la del resto del cuerpo, la calidad del esperma podría disminuir.
- La fertilidad suele verse afectada cuando los hidrocele son un indicador de infecciones, lesiones o de tumores y hernias inguinales. De todas formas, no es tanto el hidrocele como la otra condición lo que puede causar infertilidad.
- Durante una hidrocelectomía, ciertas estructuras escrotales que participan en el transporte de espermatozoides pueden quedar algo dañadas, si surgen complicaciones. Esto arriesga las posibilidades de engendrar un bebé de manera natural, pero, mientras se sigan produciendo espermatozoides, se podrá recurrir a un método alternativo de concepción.
Impacto en la calidad de vida
Las consecuencias del hidrocele afectan, en su mayor parte, a la calidad de vida, por su incidencia tanto en la vida cotidiana como en la autoestima. Sobre todo, cuando la hinchazón es considerable.
Así, un hidrocele puede producir:
- Molestias físicas para sentarse, acostarse (lo que genera problemas de sueño), correr o realizar ejercicio. Se deben tanto al tamaño como al peso del testículo.
- Preocupación y estrés, por el riesgo de complicaciones, cuando se produce en conjunto con tumores o infecciones.
- Incomodidad emocional por el aspecto que presenta el área genital. Esto puede terminar afectando las relaciones íntimas y sentimentales del paciente.
Prevención y cuidados del hidrocele
Si bien el hidrocele no se puede prevenir por completo, existen algunos factores que reducen el riesgo de desarrollar un hidrocele adquirido. También, hay prácticas que pueden ayudarte a prevenir su reaparición, luego de una operación. Estas incluyen tanto cambios en los hábitos de vida como realizar un seguimiento con tu urólogo de confianza. Veámoslas más en detalle.
Hábitos saludables
Las principales causas de los hidroceles adquiridos son las lesiones e infecciones. Por lo tanto, la mejor forma de prevenirlas es adoptar un estilo de vida saludable. Esto implica:
- Evitar lesiones en el área genital. Para esto, usar protección adecuada cuando se realizan tareas potencialmente peligrosas y deportes de contacto.
- Tratar rápidamente las infecciones. Cuando notes enrojecimiento, dolor o hinchazón en los testículos, debes consultar con un especialista en urología lo antes posible. De esta manera evitarás complicaciones o síntomas como el hidrocele.
- Llevar una vida saludable. Para mantener tu sistema inmunológico elevado, lo mejor es seguir una dieta equilibrada y realizar ejercicio de manera regular. Evitar el exceso de tabaco y alcohol disminuye el riesgo de la acumulación de líquidos. Utilizar preservativo al mantener relaciones sexuales reduce la posibilidad de contraer una enfermedad de transmisión sexual.
- Mantener la higiene genital. Cambiar con frecuencia la ropa interior, usar ropa suelta y mantener la zona genital seca ayuda, también, a prevenir infecciones.
Luego de una intervención para hidrocele, es crucial que la recuperación sea adecuada. Esto contribuye a reducir el riesgo de que el líquido vuelva a acumularse en los testículos. Para ello, se debe:
- Usar un suspensorio durante los primeros días o semanas. Esto minimiza la presión en la zona, ayudando a la cicatrización.
- Controlar la hinchazón con compresas frías, durante 10-15 minutos, varias veces al día. Esto contribuye a una mejor recuperación.
- No realizar actividades intensas ni con movimientos bruscos, es decir, ni deportes ni relaciones sexuales. Por lo general, esto debe respetarse por 4-6 semanas, dependiendo de las indicaciones del médico.
- Mantener la higiene del área genital, siguiendo las instrucciones del especialista para su limpieza.
- Seguir el tratamiento al pie de la letra. Esto se aplica tanto para la frecuencia y duración de la medicación, como para las consultas y exámenes de seguimiento.
Cuándo consultar al urólogo
Una buena salud testicular implica realizar controles regulares, tanto autoexámenes, como consultas médicas. Aun así, hay algunas situaciones en las que buscar atención médica de inmediato es obligatorio, para evitar consecuencias graves.
Las señales de alarma a las que se debe prestar atención cuando se tiene un hidrocele son:
- Aumento repentino de la hinchazón.
- Dolor agudo.
- Acumulación de sangre en la zona.
- Sensibilidad anormal en el escroto.
- Aparición de nódulos.
- Cambios en la consistencia del hidrocele.
Mitos y realidades sobre el hidrocele testicular
Existen varias creencias erróneas sobre los hidrocele testiculares, que es preciso desmentir. Después de todo, la salud empieza con la información.
- El hidrocele puede convertirse en cáncer: Un hidrocele no es un tumor cancerígeno ni está compuesto por células malignas. Tampoco es, necesariamente, un indicador de la presencia de tumores.
- Un hidrocele siempre reaparece, a pesar de la cirugía: La mayoría de los casos de hidrocelectomía no presentan reincidencia. A pesar de que existe el riesgo de reaparición, respetar las recomendaciones postoperatorias sirve para minimizarlo.
- Solo los bebés o adultos mayores desarrollan hidrocele: Esta afección puede aparecer a cualquier edad. A pesar de ser más frecuente en bebés recién nacidos y en hombres mayores de 40, se encuentra también en niños, adolescentes y adultos jóvenes.
- El hidrocele afecta la erección: Las hinchazones de este tipo no afectan al mecanismo que produce erecciones. Por lo tanto, no generan disfunción eréctil. Su impacto sobre la salud sexual es, más bien, indirecto y se debe a cuestiones de autoestima o de comodidad de movimientos.
- Los remedios caseros sirven para curar el hidrocele: Si bien algunos síntomas mejoran con compresas frías o al usar suspensorios, esto es solo temporal. Para que el hidrocele desaparezca es necesaria la atención médica.
¿Problemas de hidrocele? El urólogo que necesitás, en CDMX
La acumulación de líquido en los testículos no es un problema grave en sí. Sin embargo, puede estar relacionado con afecciones que requieran una atención inmediata.
Por lo tanto, es importante acudira un especialista en urología apenas notes una hinchazón en tus testículos y no solo cuando esta comience a afectar tu vida cotidiana. De esta manera, tendrás un mejor diagnóstico de tu situación y de los tratamientos que debas seguir.
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Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.