Fimosis ¿Qué es y cómo afecta a niños y adultos?
La fimosis es una condición médica que afecta tanto a hombres como a niños y se caracteriza por la estrechez del prepucio, la piel que cubre el glande del pene. Esta restricción puede dificultar e incluso impedir la retracción del prepucio, lo que puede causar una serie de problemas de salud y malestar. A lo largo de este artículo, exploraremos en detalle qué es la fimosis, sus causas y los síntomas que puede provocar.
Examinaremos las opciones de tratamiento, que incluyen tanto enfoques no quirúrgicos como procedimientos quirúrgicos. Además, abordaremos las posibles complicaciones que pueden surgir si la fimosis no se trata adecuadamente.
¿Qué es la fimosis y cuáles son sus causas?
La fimosis es una enfermedad del pene que, como bien se explica en la introducción, puede afectar tanto a hombres como niños, caracterizada por la estrechez del prepucio, la piel que cubre el glande del pene. Esto puede dificultar o impedir la retracción del prepucio, lo que causa problemas de salud y ciertas molestias.
Las causas de la fimosis suelen ser variadas. En adultos, las causas comunes incluyen infecciones repetitivas del tracto urinario, infecciones del prepucio (balanitis) y traumas que afectaron el prepucio. En cambio, en niños, a menudo ocurre cuando se fuerza la retracción de la piel forzada, es decir, antes de que sea natural.

¿Cuáles son los síntomas de la fimosis?
La fimosis puede causar los siguientes síntomas:
- Dificultad para realizar la higiene adecuada del pene.
- Dolor o molestias durante la erección.
- Complicaciones para orinar.
- La presencia de llagas.
- Laceraciones o cortes cuando se intenta forzar la retracción del prepucio.
Además, es importante mencionar que la fimosis puede aumentar el riesgo de infecciones, especialmente balanitis (inflamación del glande).

¿Cómo tratar la fimosis?
Es posible dividir el tratamiento de la fimosis en dos categorías principales: tratamientos no quirúrgicos y tratamientos quirúrgicos, dependiendo de la gravedad del caso y las preferencias del paciente. A continuación, se describen ambas opciones:
Tratamientos no quirúrgicos
En el caso de los tratamientos que no requieran de una operación (tratamientos no quirúrgicos), es posible recetar medicamentos tópicos, como cremas o pomadas con esteroides, para ayudar a reducir la inflamación y facilitar la retracción del prepucio. Estos medicamentos pueden ayudar a mejorar la fimosis en algunos pacientes, pero su efectividad puede variar.
Tratamientos quirúrgicos
Por otro lado, se encuentran los tratamientos quirúrgicos, que sí requieren de operaciones, y pueden variar dependiendo del grado de afección y el caso particular de cada individuo:
- Circuncisión: es el tratamiento quirúrgico más común para la fimosis. Consiste en la extirpación total o parcial del prepucio, lo que elimina la estrechez y permite una exposición adecuada del glande. Es un procedimiento definitivo y suele ser la opción preferida en adultos.
- Frenuloplastia: este procedimiento quirúrgico se realiza cuando el frenillo es demasiado corto y causa problemas de retracción del prepucio. Se realiza una incisión en el frenillo para aliviar la tensión y permitir una retracción más fácil.
- Hendidura Dorsal: se puede ejecutar una incisión en la parte dorsal del prepucio para aliviar la fimosis. Esta técnica se utiliza cuando otros procedimientos no son adecuados.
Es importante destacar que la elección del tratamiento depende de la gravedad de la fimosis y la evaluación pertinente del especialista médico. Es totalmente recomendable consultar a un urólogo especializado y con mucha experiencia para lograr determinar la opción más adecuada.
La circuncisión es la opción definitiva y resolutiva en muchos casos, especialmente en adultos, mientras que los tratamientos no quirúrgicos pueden ser considerados en casos menos graves.
¿Qué pasa si no se trata esta patología?
En el caso de que no se trate la fimosis, pueden ocurrir complicaciones graves, como infecciones del tracto urinario, cáncer de pene (especialmente en casos de mala higiene e inflamación crónica), dificultad o incapacidad para orinar y laceraciones dolorosas al momento de intentar mantener relaciones sexuales.
No dudes en contactar a un profesional en Urología
Es entonces lógico confirmar que la fimosis puede afectar significativamente la calidad de vida y la salud sexual de un individuo si no se trata adecuadamente. Dentro de dicho contexto, es altamente recomendable consultar a un especialista en urología para evaluar cada caso y determinar el tratamiento más adecuado.
Si tienes alguno de estos problemas, es necesario atenderse. Cuanto antes se busque atención médica de calidad, mejores serán los resultados en el manejo de la fimosis. La circuncisión es una opción efectiva para resolver definitivamente esta afección.
No dudes en agendar turno con el especialista en urología en Ciudad de México. El Dr. Carlos Iván Basilio de Leo podrá resolver todas las dudas sobre esta enfermedad y sobre los tratamientos existentes para solucionarla, además de ser especialista en este tipo de procedimientos.

Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.