Enfermedades de la próstata: ¿Cuáles son las más usuales?
La próstata es una glándula vital en el sistema reproductor masculino, y comprender las enfermedades asociadas a ella es esencial para poder preservar la salud masculina. Desde la prostatitis hasta el cáncer de próstata, estas condiciones pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de los hombres.
Es necesario aumentar la conciencia sobre la prevención y el manejo de las enfermedades de la próstata para garantizar una vida plena y saludable. Te explicaremos cuáles son sus principales métodos de prevención y los tratamientos asociados. ¡Sigue leyendo para más detalles!
¿Qué son las enfermedades de la próstata?
La próstata es una glándula exclusiva del sistema reproductor masculino, cuenta con el tamaño de una nuez y se ubica debajo de la vejiga, delante del recto. Su principal función es producir el líquido prostático que forma parte del semen, el cual nutre y transporta los espermatozoides.
Las enfermedades prostáticas más comunes son la prostatitis, la hiperplasia benigna de próstata (HBP) y el cáncer de próstata. Estas afecciones pueden afectar a hombres de todas las edades, pero son más prevalentes en hombres mayores. Te las explicaremos con mayor detalle un poco más adelante.
Principales enfermedades de la próstata
Las enfermedades de la próstata son condiciones médicas que afectan la glándula prostática, siendo las más comunes la prostatitis, la hiperplasia benigna de próstata y el cáncer de próstata. Estas afecciones presentan una variedad de síntomas y necesitan de diferentes enfoques de tratamiento según la severidad y la causa subyacente.
Prostatitis
La prostatitis es la inflamación de la próstata, su origen se puede deber a infecciones bacterianas o por factores no infecciosos. Los síntomas suelen ser dolor o ardor al orinar, micción frecuente, dolor en la parte baja del abdomen, pelvis o periné, y en algunos casos, fiebre y escalofríos. El tratamiento varía según la causa y puede incluir antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios.
Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP)
Es el agrandamiento no canceroso de la próstata, común en hombres mayores de 50 años. Los síntomas son dificultad para orinar, flujo de orina débil, necesidad urgente y frecuente de orinar, y sensación de no vaciar completamente la vejiga. Al HBP se lo puede tratar con medicamentos para relajar los músculos de la próstata y la vejiga, terapia hormonal y cirugía en casos graves o resistentes al tratamiento inicial
Cáncer de Próstata
El cáncer de próstata es uno de los tipos de cáncer más comunes que se presentan en los hombres. Generalmente, crece lentamente y puede no presentar síntomas en las etapas iniciales. Los síntomas pueden incluir problemas urinarios, sangre en la orina o el semen, y dolor en la parte baja de la espalda. Pero cuando los síntomas aparecen también podrían hablar de una enfermedad en etapa más avanzada.
Los factores de riesgo incluyen la edad avanzada, antecedentes familiares y factores genéticos. El tratamiento puede variar desde la vigilancia activa en casos muy pequeños y de crecimiento lento, hasta cirugía, radioterapia y tratamientos hormonales en casos más avanzados.

Prevención: ¿Cómo evitar enfermedades de la próstata?
Para que se puedan prevenir las distintas enfermedades de la próstata, es importante llevar a cabo medidas generales y específicas, enfocadas en el estilo de vida y la realización de exámenes periódicos:
- Mantener una dieta saludable: consumir frutas, verduras y granos enteros, además de limitar las grasas saturadas y carnes rojas, puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades prostáticas, incluido el cáncer de próstata.
- Ejercicio regular: la actividad física ayuda a mantener un peso saludable, evitar la obesidad y con ello puede disminuir el riesgo de enfermedades prostáticas. Se recomienda realizar al menos 30 minutos de ejercicio moderado 5 veces a la semana.
- Evitar el tabaquismo y limitar el alcohol: dejar de fumar y consumir alcohol con moderación son medidas importantes para la salud general e influyen positivamente en la salud prostática.
- Exámenes periódicos: hazte chequeos regulares con un urólogo, especialmente a partir de los 50 años, o antes si hay antecedentes familiares de enfermedades prostáticas. Los exámenes de sangre para medir el antígeno prostático específico (PSA) y los tactos rectales son herramientas importantes para la detección temprana.
Síntomas de las enfermedades de la próstata: Detección temprana y síntomas a vigilar
La detección temprana de enfermedades de la próstata es indispensable para poder lograr un tratamiento efectivo. Los síntomas y signos de alerta son:
- Problemas urinarios: dificultad para orinar, flujo urinario débil o intermitente, y sensación de no vaciar completamente la vejiga son síntomas comunes de problemas prostáticos.
- Dolor o ardor al orinar: este síntoma podría indicar prostatitis, una inflamación de la próstata, que puede ser por una infección bacteriana o no bacteriana.
- Urgencia y frecuencia urinaria: la necesidad de orinar con frecuencia, especialmente en la noche, puede ser un signo de hiperplasia benigna de próstata (HBP).
- Dolor en la parte baja del abdomen o pelvis: este síntoma se asocia tanto a la prostatitis como al cáncer de próstata avanzado.
Consultar a un especialista en enfermedades de la próstata al primer signo de síntomas es necesario para la detección y tratamiento tempranos de estas patologías.
Tratamientos actuales para enfermedades de la próstata
Las enfermedades de la próstata pueden tratarse gracias a una amplia variedad de tratamientos, desde medicamentos hasta cirugía. La prostatitis generalmente se trata con antibióticos y analgésicos.
Por otro lado, la hiperplasia benigna de próstata puede manejarse con medicamentos o procedimientos quirúrgicos como la RTUP (resección transuretral de próstata) o la enucleación. El cáncer de próstata tiene opciones como la vigilancia activa, cirugía y radioterapia, cada una con ventajas y desventajas específicas.
A continuación, te compartiremos los tratamientos con sus principales beneficios y desventajas.
Medicamentos
Los medicamentos más comunes que se indican en pacientes con enfermedades de la próstata son:
- Antibióticos: son usados principalmente para tratar infecciones bacterianas de la próstata (prostatitis bacteriana). Permiten eliminar infecciones, pero pueden causar efectos secundarios y resistencia bacteriana con el pasar del tiempo cuando no se usan adecuadamente.
- Alfabloqueadores: medicamentos como la tamsulosina que relajan los músculos de la próstata y la vejiga, facilitando la micción. Producen la reducción rápida de los síntomas urinarios. En cuanto a sus desventajas, pueden causar mareos, eyaculación retrógrada y otros efectos menores.
- Inhibidores de la 5-alfa reductasa: son medicamentos como la finasterida que reducen el tamaño de la próstata. Su principal ventaja es que son efectivos a largo plazo para reducir el tamaño prostático en cierto porcentaje. Por otro lado, suelen tardar varios meses en mostrar efectos y pueden causar disfunción sexual.
- Analgésicos y antiinflamatorios: para aliviar el dolor y la inflamación asociados con la prostatitis. Estos medicamentos ayudan a encontrar alivio rápido al dolor, pero no suelen tratar directamente la causa subyacente del problema.
Terapias mínimamente invasivas
Además de los medicamentos, también están las terapias e intervenciones que no son tan invasivas, tales como:
- Terapia con microondas transuretral (TUMT): usa microondas para destruir el tejido prostático. Suelen ser menos invasivas que las cirugías, pero no son tan efectivas.
- Ablación con frío (crioterapia): consiste aplicar frío con una aguja en zonas específicas y causará la muerte localizada de células . Su ventaja es que aportan un menor riesgo de causar sangrados, pero pueden necesitar de un tratamiento adicional.
- Embolización selectiva por cateterismo.
Cirugía
Las cirugías más habituales en cuanto al abordamiento y tratamiento de las enfermedades de la próstata son:
- Resección transuretral de la próstata (RTUP) o enucleación: son procedimientos quirúrgicos para eliminar el tejido prostático obstructivo. Es eficaz para aliviar síntomas urinarios severos o un problema obstructivo ya avanzado.
- Prostatectomía radical: extirpación completa de la próstata, para tratar el cáncer de próstata. Su principal ventaja es que ofrece una alta tasa de curación para cáncer localizado.
Radioterapia
La radioterapia consta de dos tipos:
- Radioterapia externa: usa rayos de alta energía para destruir células cancerosas. Es menos invasiva que la cirugía, pero puede causar efectos secundarios a largo plazo, como problemas urinarios y rectales.
- Braquiterapia: se trata de un implante de semillas radiactivas directamente en la próstata. Ofrece una alta precisión en la entrega de radiación, pero causa efectos secundarios similares a la radioterapia externa.
Terapias avanzadas
Las terapias avanzadas más practicadas en este tipo de tratamientos son:
- Terapia hormonal: reduce los niveles de hormonas que estimulan el crecimiento del cáncer de próstata. Puede minimizar el tamaño del tumor y los síntomas, puede ser útil como acompañamiento de la radioterapia, como tratamiento de metástasis o para controlar un crecimiento del tumor cuando el paciente no es apto para cirugía o radioterapia.
- Quimioterapia: es un tratamiento que usa medicamentos para destruir células cancerosas, se utiliza sobre todo cuando hay una enfermedad con metástasis o que no respondió al tratamiento hormonal
Vigilancia activa
Finalmente, pero no menos relevante, se encuentra la vigilancia activa. El monitoreo regular consiste en el seguimiento cercano de la enfermedad sin intervención inmediata, especialmente en casos de cáncer de próstata de bajo riesgo. Este tratamiento evita otros procesos invasivos, pero también existe el riesgo de que la enfermedad avance.
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Las enfermedades de la próstata, como la prostatitis, la hiperplasia benigna de próstata y el cáncer de próstata, son afecciones que pueden afectar a hombres de todas las edades. Es importante que seas capaz de reconocer los síntomas tempranos y buscar tratamiento adecuado es fundamental para mantener la salud urológica.
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Soy el Dr. Carlos Iván Basilio de Leo, especialista en Urología. Egresado de la Universidad La Salle y realicé la especialidad en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el cual es considerado como uno de los mejores hospitales de Latinoamérica.